26/6/08

Trágicas Palabras

Cielo rojo y nubes semi-blancas esparcidas a lo largo de la inmensa estela de un sol saliente, marcan la copa rota de mi tequila que con amargura tomo frente al ventanal. Al lado, la más inmaculada mujer, dejando caer sus rosados pezones sobre mi espalda, al momento en que me dice cuanto me ama.

Fervor el que siento con aquellas trágicas palabras, sabiendo que después de esa ocasión ella no repetirá jamás. Doy un sorbo a mi bebida, dejando pasar mis más íntimas tentaciones en aquel líquido que se impregna en lo más profundo de mí ser.

Ahora se que vivo de su cuerpo, antes vacío de sentimientos, por lo menos eso pienso ahora; Pero, ¿Por que tanto alboroto?, se que mi organismo me delata, lo peor es que de ante mano supe que en verdad no resultaría nada. Tu trabajo te lo ordena y mi decencia lo dictamina, o más bien, sería que nunca llegue a imaginar que al tratarse de una puta yo me podría enamorar.

Salud.

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