13/6/08

Cuando salga el sol

Cuando el sol regrese; Cuando lo haga, tal vez ya no este aquí. He pasado días encerrado, enfermo y delirando. Ello me ha llevado a divagar en diversos temas, los cuales, para cualquier ente podrían ser extraños, locos e incluso ignorantemente inexistentes.

Veo por la ventana, escucho pequeños rumores, si aquellos, aquellos que provienen de personas que se dicen ser amigos y ni la mano ni la mejilla te dan para saludarte; Aquellos en quién confías y cuando das la espalda te lanzan una granada. SÍ, esos rumores meramente extraños, tras de mi espalda, no hacen más que causarme una tremenda diarrea. Aunque sea mental.

Todo esto cambia aquí, donde estoy ahora. “Un estado más allá del mismo estado mismo”; Un estado inherente a mí que por años había permanecido escondido y ahora lo disfruto; Fuera de vicios, fuera de fantasías, de paranoia, ira y demás. Un estado que supera, por mucho, lo que antes era.

Tres días bastaron para darme cuenta que el mundo exterior no es ingerir alcohol, cigarro y demás; Vida de reyes al fin. Eso no es el mundo exterior. Mucho menos es mi mundo, no el que quiero.

Ahora que pienso diferente, ahora que veo el mundo desde la ventana, que no piso más que lo necesario para llegar por alimento o ir a satisfacer mis necesidades fisiológicas; Ahora que me paso largo tiempo a solas, rodeado de letras, monitores, luz, oscuridad y nada mas… Ahora... Ahora entiendo, entiendo el por que de muchas cosas, se de mis errores del pasado e intento ahora arreglarlos; Todo eso ahora, ahora que veo por la ventana.

Mañana seguramente todo cambiará, volveré a la misma rutina, aquella que antes de ver por la ventana no era mas que un sufrir y respirar hondo para soportar el trago amargo de la vida y olvidarlo con tequila. Sí, mañana será igual, las mismas actividades, las mismas personas y la misma mierda.

Sí, será la misma mierda, sin embargo mi percepción sobre ella será diferente, y supongo que a fin de cuentas es el principio del fin de esa mierda para que llegue otra.

Al final de cuentas creo que todos deberían ver por esa ventana, mi ventana, esa que justo ahora esta a mi derecha y no muestra nada en este momento más que luces, urbanidad y un mísero silencio que siempre me ha dado tranquilidad.

Tal vez cuando llegue el sol no estaré aquí; Tal vez este delirando o tal vez ni eso haga, inerte tal vez podría estar; Pero seguro mañana algo cambiara. Por lo menos el nombre del día deberá cambiar, cosa que me daría singular alegría. Pero eso mañana será…