
21 de Octubre de 2008, apenas pasadas las ocho de la noche y una legendaria banda de Gunge aparecía para estremecer a los 9 mil fans dentro de la Arena. Un Stone Temple Pilots impecable, con la misma energía que siempre ha demostrado frente al escenario, abría paso para un espectáculo verdaderamente sorprendente… Nine Inch Nails…
Todo resulto como me lo esperaba, bueno, a decir verdad mucho mejor de lo que llegue a imaginar… es sorprendente lo que un gran intelecto, Trent Renzor, y la tecnología pueden hacer.
Y que mejor que haberlo vivido al lado de mi hermano… la adrenalina del momento ha traído gran serenidad en mi persona… Ahora me pregunto que pasara cuando vea al Metal God, Judas Priest…
Esto va complementando el mejor año para mi, musicalmente hablando, Desde la visita de Black Sabbath, Deep Purple, Megadeth y sobre todo a Iron Maiden, en aquel inolvidable e inigualable 21 de febrero, en fin, muchos otros conciertos a los que acudí... y los que no, como el de Calamaro...
De la soledad no se sabe nada cuando este tipo de eventos se anteponen en tu vida... malamente su duración no es permanentemente.
Libre Expresión… Y larga vida al Rock y al Metal.