
El primero de mayo se llevo a cabo el mitin oficial de de las agrupaciones obreras, conmemorando el Día Internacional del Trabajo, entre discursos hechos por varios representantes y líderes "del trabajo", el líder del Congreso del Trabajo (CT) y de la Federación Nacional de Sindicatos Bancarios, Enrique Aguilar Borrego, menciono que los trabajadores mexicanos tienen como enemigos a la globalización, al outsourcing y a la tercerización. A mi parecer, no creo que sean enemigos, por el contrario son oportunidades de expansión que no son adecuadamente utilizadas por los trabajadores e inversionistas mexicanos.
El primer error es tomar solamente los puntos negativos y no visualizar los beneficios y provechos que se pueden obtener, generalmente se cree que es totalmente negativo debido a que ahora se requiere un mano de obra calificada, cosa que algunos mexicanos no tienen, y lo peor no luchan por tenerla.
El FSM y la UNT advirtieron que el 31 de agosto se haría un paro nacional, cerraran puentes fronterizos y casetas de carreteras, y la CNTE se amenazó con suspender labores en por lo menos 100 mil de las 212 mil escuelas de educación básica en el país...
...Creo que al cerrar puentes y carreteras fronterizas, y cerrar escuelas que preparan el futuro de nuestro país no se llegara al objetivo que según se quiere alcanzar, por el contrario pareciera que todos esos discursos solo incitan a rencillas con la autoridad y generan un odio mayor que no llegara a un acuerdo, por el contrario, esto solo provoca que los inversionistas dejen de ver a México como posibilidad de ingresos y lo tachen como posibilidad de conflicto, y lo pero es obstaculizar las escuelas en lugar de mejorar su preparación para educar. Si en verdad se quiere un proceso debemos de mejorar la mano de obra calificada, la educación y dejar de expresarnos de manera retrograda y poco civilizada, dejar de hacer discursos e implementar acciones.
A estas alturas y con ese tipo de declaraciones y conductas, pareciera que en lugar de progreso se busca un retroceso, entiendo que es difícil que nos tomen en cuenta y que en verdad estamos cansados, pero de esta manera solo alejamos las inversiones y provocamos conflicto, además de interferir en la vida cotidiana y privando algunos derechos de la sociedad mexicana.